Día 15

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La reina de Saba había escuchado de la sabiduría y de las riquezas del rey Salomón; los rumores de lo majestuoso del templo le llenaron la cabeza de curiosidad. Ella finalmente fue a conocer al rey, su palacio y el templo de su Dios.

Cuando finalmente visitó Jerusalén, dijo que los rumores se habían quedado cortos en comparación a todo lo que vio.

De la misma manera, a Jesús no se le puede conocer solo por rumores: para conocer a Jesús debes hacerlo personalmente.

Cuando realmente le conocen, todo lo que habían oído no se compara con experimentar una relación viva con el Hijo de Dios. Muchos dicen creer en él, pero no le conocen.