día 40 – en tus manos encomiendo mi espíritu

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DÍA CUARENTA

JUAN 23:46

Reflexión.

Con estas palabras, Jesús entregó su ofrenda: la ofrenda por el pecado, la ofrenda
de su propia sangre, la ofrenda requerida para resarcir el grave daño hecho por el
pecado y la desobediencia del hombre.

El primer Adán y su desobediencia trajeron muerte a la humanidad, pero por la
obediencia de este segundo Adán ahora la humanidad tiene vida.

Jesús lo hizo, él lo logró. En ese momento su Padre en los cielos, lo recibió,
recibiendo junto con ese sacrificio a todos los redimidos por la fe en el mismo. De
modo que todos también podamos un día decirle a Dios, como Jesús lo hizo: “Padre,
en tus manos encomiendo mi espíritu”.

Lectura.

Después Jesús gritó: «Padre, ¡encomiendo mi espíritu en tus manos!». Y con esas
palabras dio su último suspiro.